viernes, 20 de diciembre de 2013

PARA DARLE UNA VUELTA.


 



Hace muchos años en una noche de temporal un hombre mayor y su esposa entraron en la recepción de un pequeño hotel de Filadelfia intentando conseguir una habitación para pasar la noche en una escala de su viaje. El recepcionista, un hombre joven, atento y de cálida sonrisa les indicó con mucho pesar que había tres convenciones en la ciudad y que todos los hoteles estaban llenos. No encontrarían nada libre en 30 millas a la redonda. El matrimonio se angustió mucho. La tormenta era terrible y estaban demasiado cansados para seguir avanzando en su viaje.
El empleado les dijo: "Miren..., no puedo enviarles ahí fuera con la que está cayendo. Si ustedes aceptan la incomodidad, puedo ofrecerles mi propia habitación. Yo me arreglaré en un sillón de la oficina". El matrimonio lo rechazó, pero el empleado insistió de buena gana y finalmente terminaron ocupando su habitación. A la mañana siguiente, al pagar la factura el hombre pidió hablar con el recepcionista y le dijo: "Usted es el tipo de Gerente que yo tendría en mi propio hotel. Quizás algún día construya un hotel para devolverle el favor que nos ha hecho".

El conserje tomó la frase como un cumplido y se despidieron amistosamente. Dos años después recibió una carta de aquel hombre donde le recordaba la anécdota y le enviaba un pasaje de ida y vuelta a Nueva York con la petición expresa de que aceptara el viaje a visitarles. Así que tomó el vuelo y se reunió con aquel señor en la esquina de la 5th Avenue con la 34Street.

Allí bajo un imponente edificio de piedra rojiza el hombre le dijo: "Este es el Hotel que he construido para usted". El recepcionista anonadado sólo supo decir: "¿Es una broma, no?". "Puedo asegurarle que no", le contestó con una sonrisa cómplice el hombre mayor.
Y así fue como William Waldorf Astor construyó el Waldorf Astoria original y contrató a su primer gerente de nombre George C.


¿Con cuantos William Waldorf Astor nos hemos encontrado en nuestra vida y les hemos "devuelto a la tormenta" sin preocuparnos de acogerles con cariño?

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